domingo, 12 de abril de 2015

GALEÓNES "NUESTRA SEÑORA DE LA CONCEPCIÓN Y DE LAS ÁNIMAS" Y "SANTÍSIMA TRINIDAD" (1692-1705)


HISTORIAS DE BATALLAS EN EL MAR, INVENTORY SHEET, FIGHTING-BATTLES:

GALEÓNES "NUESTRA SEÑORA DE LA CONCEPCIÓN Y DE LAS ÁNIMAS" Y "SANTÍSIMA TRINIDAD" (1692-1705) CAPITANA Y ALMIRANTA DE LA ARMADA DEL OCÉANO
 http://www.todoababor.es/listado/navio-santisimatrinidad.htm

Don Millán Ignacio de Iriarte firmó un contrato con la Corona para la fabricación de la Capitana y la Almiranta de la Armada del Océano, además del navío "San Francisco" en el astillero de Colindres (Cantabria). Fue el galeón más grande construido en este astillero, con 1.665 toneladas, siendo botado en 1692 y entregado en 1699. Antonio de Gaztañeta fue enviado en 1688 para supervisar su construcción, terminado en el puerto de Santoña. El 9 de septiembre de 1699 zarpa de este último puerto con una tripulación reducida de 475 hombres de mar y tierra, formando escuadra al mando del almirante D. Mateo de Laya con el "Santa María de Tézanos" y el "San Francisco", siendo Cádiz su puerto de destino.

En la construcción del "Santísima Trinidad" se llevó a cabo, por primera vez, un nuevo método de construcción, al sustituir el arco de circunferencia por un óvalo de valor M/3, llevando a la práctica las nuevas ideas preconizadas por Gaztañeta, que hará que sea la quilla la que nos de la medida básica en todos los buques de nueva construcción.

En Cádiz, con más medios, se terminaría de alistar a la Almiranta del Océano con la intención de formar parte de la escuadra que debía partir rumbo a América para expulsar a los escoceses de sus asentamientos en el Darién, al igual que la Capitana de la Armada del Océano "Nuestra Señora de la Concepción y de las Ánimas" y el "San Francisco", por lo que fueron incluidos, al igual que otros buques, entre las unidades al mando de D. Pedro Fernández Navarrete, por lo que autores como Fernández Duro y Carlos Sainz Cidoncha los incluye en el estado de fuerza de la citada escuadra. Las reparaciones y las obras necesarias para esta misión resultaban muy costosas para unas arcas y maestranzas faltas de dinero y aprestos necesarios. Además, unidades tan grandes eran totalmente inadecuadas para transportar tropas, ya que su gran calado podía hacerlas embarrancar al acercarse a la costa. Después de varios meses de preparativos en estas naves, la Junta de Guerra decide a mediados de mayo de 1700 que la Capitana y Almiranta dela Armada del Océano no zarpen de Cádiz con la escuadra de Navarrete, por lo que son desarmados y así completar el alistamiento del resto de las unidades de la escuadra de Navarrete.
Perdida la Flota de Nueva España en Vigo en 1702, no se había vuelto a despachar más Flotas desde 1700. El director de la Real Maestranza de Cádiz D. Francisco Antonio Garrote firma con la Corona el 3 de marzo de 1703 un asiento para el envío a Veracruz de una Flota de Azogues. Garrote propone que sea la Almiranta "Santísima Trinidad" la encargada de transportar 8.000 quintales de mercurio en sus bodegas. El almirante general de la Armada del Océano D. Pedro Fernández Navarrete no estaba conforme en ceder a este navío por muchas razones. Finalmente fue entregado a Garrote el 13 de abril y procedió a su apresto, modificando sus bodegas para el almacenaciento de la carga, para lo cual contrató a dos cuadrillas de treinta y seis carpinteros cada una. Muy pronto, debido a varias desavenencias y contratiempos, se vio que era imposible que zarpara a primeros de mayo, por lo que a finales de abril tuvo que ser sustituido por el navío "Nuestra Señora de Begoña", también de la Armada del Océano.

El 31 de mayo de 1704 también fue propuesto para servir de Capitana en la Flota de ese año, pero fue pronto descargado con la llegada a Cádiz del "Nuestra Señora de Begoña", que acababa de regresar de Veracruz y se encontraba en buen estado. Finalmente la Flota no zarpó debido a la guerra de Sucesión.

De nuevo volvió a ser incluido, esta vez en diciembre de 1705, en la Flota de Nueva España que debía zarpar en 1706, aptovechando que acababa de llegar a Cádiz desde Vizcaya, necesitando unos 20.000 pesos para su apresto. En esta nueva ocasión tampoco zarpó con la Flota, que si salió de Cádiz en marzo de 1706, siendo sustituido otra vez por el "Nuestra Señora de Begoña". Las razones dadas fueron la falta de unidades de la Armada del Océano, mientras que la maestranza de Cádiz informaba que el elevado puntal del "Santísima Trinidad", 16 codos lastrado, le hacía poco aconsejable para fondear en Veracruz, de sólo 15 codos, siendo sustituido por decisión del Consejo de Indias.

Tanto la Capitana como la Almiranta, se encontraban en mal estado para enfrentarse a las escuadras enemigas que asediaban la costa española. Se temía un nuevo ataque anglo-holandés a Cádiz en 1705 y se pensó en hundirlos en los canales de acceso a la bahía de Cádiz. Lo cierto es que fueron hundidos cuatro embarcaciones para evitar el paso de la escuadra enemiga y que la Capitana y Almiranta del Océano son borrados de la lista de la Armada en 1705, por lo que algunos autores dan por hecho que son hundidos. No he encontrabo ningun dato que me haga creer que esto es cierto, por lo que es de suponer que, dado el escaso valor militar, son desguazados en Cádiz.
Por Santiago Gómez (SE)
Fuentes y Bibliografía:
- Archivo General de Indias, Panamá, 243, L.2, L.4 
- "Arquitectura y construcción naval en la España Atlántica, el siglo XVII y primera mitad del XVIII. Una nueva sistematización", Cruz Apestegui. 
- "El astillero de Colindres (Cantabria), en la época de los Austrias Menores", Miguel Cisneros Cunchillos, Rafael Palacios Ramos, Juan M. Castanedo Galán. 
- "Política naval española en el Atlántico 1700-1715", Pablo Emilio Pérez-Mallaina Bueno. 
- "Las Flotas de Nueva España", Mervyn Francis Lang. 
- "La Armada española...", Cesáreo Fernández Duro.  
- "Historia de la piratería en la América española", Carlos Sainz Cidoncha.
 
D. Millán Ignacio de Iriarte y Gaztelu había firmado un contrato con la Corona española para la construcción de la Capitana y Almiranta de la Armada del mar Océano, además del "San Francisco", en Colindres (Cantabria). La Capitana debía tener una arqueo de unas 1.500 toneladas. Comenzó su fabricación en 1682 el maestro constructor D. Antonio de Amas, siendo el responsable puesto por la Corona el almirante D. Nicolás de Gregorio. Otras fuentes nos dicen que la Capitana fue iniciada por el asentista D. José Iriarte, pero que a la muerte de éste, las obras fueron continuadas por Millán.

En primer intento de botadura de la Capitana Real "Nuestra Señora de la Concepción", se efectuó el 25 de junio de 1687, siendo su responsable el capitán de la maestranza de las costas del Cantábrico D. Ignacio de Soroa. Después de dos tentativas fallidas, se realizó la botadura el 24 de septiembre de ese año, aunque todavía estaba a medio construir, completado sólo hasta la segunda cubierta. En 1687 se envió a D. Antonio Gaztañeta para supervisar el acabado del navío y la construcción en grada de la Almiranta, aprovechando para comenzar el 1788 el libro "Arte de Fabricar Reales", que acabaría en 1691 y donde se pueden consultar las dimensiones de la Capitana Real. El 9 de octubre de 1688 se le bajó al surgidero de la torre del Treto y el día 11 llegó al puerto de Santoña, operación dirigida por el general D. Diego Fernández de Zaldivar, nombrado Superintendente General de la fábrica y conclusión de la Capitana en Santoña. Se completó la tercera cubierta y se terminó de instalar la arboladura el 20 de mayo de 1690, quedando la Capitana lista para embarcar la artillería, los bastimentos y la tripulación.

Debido al poco calado del puerto de Santoña, la Capitana debía ser trasladada al surgidero de los Frailes, operación que se retrasó por estar merodeando una escuadra francesa, por lo que se decide en Junta que la debían escoltar los navíos "San Carlos" y "San Juan", de la escuadra del almirante D. Pedro de Aramburu, que se encontraba en Pasajes. Ante el retraso en la llegada de estos dos navíos, el capitán de mar D. Vicente del Campo, que ya la había llevado de Colindres a Santoña, la sacó al surgidero del Fraile a primeros de septiembre, cuando quedaban pocos días para la llegada de los dos navíos. Se le instalaron los 94 cañones, armas, pólvora, bastimentos y, con una tripulación reducida de 396 hombres, se entregó el navío al recién ascendido a almirante general D. Nicolás de Gregorio para llevarlo a Cádiz.
El 15 de octubre de 1690 zarpa de Santoña rumbo a Cádiz con los navíos "San Carlos" y "San Juan", 2 pingues y 3 pataches mercantes de la escuadra del almirante Pedro Aramburu. Al llegar a Cádiz con la citada escuadra, inició sus servicios como Capitana Real de la Armada del Océano. Al año siguiente, debido a problemas de estabilidad, tuvo que ser reformado en Cádiz.

Sus servicios en la Armada están envueltos en un misterio que raya lo inconcebible, tratándose de la Capitana Real. A pesar de las dudas y contradicciones trataré de mostrar lo que creo que ocurrió.

En guerra contra Francia desde 1691, se puso al mando del capitán de mar y guerra D. Antonio de Gaztañeta, a partir de 1693, para operar en el Mediterráneo.

La mayoría de las fuentes repiten, al copiarse unos a otros, que zarpó de Cádiz en auxilio de la Armada de Barlovento, y otros añaden que su destino concreto era Tierra Firme y que estaba al mando del almirante D. Diego Fernández de Zaldivar, conde de Saucedilla. Cierto es que este almirante zarpa de Cádiz en septiembre de 1695 mandando la Flota de Galeones a Tierra Firme, regresando a Cádiz en junio de 1698. Al terminar la feria, la Flota zarpa de Portobelo el 28 de mayo de 1697 y pone rumbo a La Habana, a donde llega el 22 de junio. Se destino debía haber sido Cartagena de Indias, atacada en ese momento por los franceses. Zarparon de La Habana el 13 de marzo de 1698 para su regreso a España y el único contacto con la Armada de Barlovento fue la escolta habitual proporcionada por esta Armada hasta el canal de Bahama. El conde de Saucedilla había sido ya sustituido a causa de su defunción por el almirante D. Leonardo de Lara, segundo en el mando de la Flota de Galeones, y éste por el almirante D. Bartolomé de Soto Ávila, gobernador del Tercio. Es de estrañar que cuando la escuadra francesa de Pointis atacó Cartagena de Indias, los buques de Zaldivar, que se encontraban en Portobelo, no acudieran en su socorro, si damos crédito a los que afirman que entre los buques españoles se encontraba la Capitana del Océano, con sus más de 90 cañones. En esa época existía una nave en la Armada de Barlovento también llamada "Nuestra Señora de la Concepción", que pudo dar lugar a confusión, aunque ésta sólo estaba artillada con 40 cañones y 230 hombres de tripulación.
En 1699 y 1700, la Capitana Real figuró entre los buques que debían zarpar de Cádiz con la escuadra que se estaba alistando para expulsar a los escoceses de los asentamientos del Darién, quizás por ello autores de prestigio como Fernández Duro y Saiz Cidoncha los incluyan en el estado de fuerza de la escuadra puesta al mando de Pedro Fernández Navarrete. Se estuvo reparando y acabó su carena en Cádiz para la ciatada expedición, pero la Junta de Guerra decide a mediados de mayo de 1700 que la Capitana y Almiranta no zarpen de Cádiz con la escuadra, siendo ambos buques desarmados para completar el alistamiento del resto de la escuadra. Las razones fueron varias para esta decisión. Eran buques demasiado grandes para este tipo de operaciones de transporte de tropas, por su gran calado que podía hacerlas embarrancar al acercarse a la costa. Además se creía necesaria su presencia en las costas peninsulares, pues su marcha las habría dejado indefensas ante la falta de recursos navales de la Corona, prácticamente inexistentes.

A finales de agosto de 1702 se encontró en la defensa de la ciudad de Cádiz atacada por la escuadra anglo-holandesa al mando del almirante Sir George Rooke, que irrumpió en la bahía gaditana sin mucho éxito.

En 1705, temiendo un nuevo ataque anglo-holandés en Cádiz como el de 1702, se pensó en hundir a la Capitana Real junto a otras naves en los canales de acceso a la bahía, debido al mal estado en que se encontraban y su escaso valor militar. Aquí también he encontrado discrepancias o contradiciones. Unos dicen que se hundió junto a la Almiranta, "Santísima Trinidad", mientras otros señalan que se desguazó ese mismo año de 1705.
Por Santiago Gómez (SG).
Datos del buque: 
- 396 tripulantes.
- Cañones: 94 cañones:
28 de a 18 libras
26 de a 12
24 de a 8
12 de a 6
4 de a 4

 Bibliografía y Fuentes:
Archivo General de Indias, Panamá, 243.
Revista General de Marina
Revista de Historia Naval
Disquisiciones náuticas, Tomo V, Cesáreo Fernández Duro.
Armada española, desde la unión de los reinos de Castilla y Aragón, Tomo V, Cesáreo Fernández Duro.
Política naval española en el Atlántico 1700-1715, Pablo Emilio Pérez-Mallaina Bueno.
El astillero de Colindres (Cantabria) en la época de los austrias menores, Varios autores.
Historia de la piratería en América española, Carlos Saiz Cidoncha.